El sacerdote santacruceño habló sobre su incursión en la política partidaria y confirmó que buscará representar a los sectores más vulnerables desde el Congreso, tras pedir licencia en su ministerio sacerdotal.

En una entrevista realizada desde la Cuenca Carbonífera por Fm La Voz de La Cuenca, en el programa del Que Calla Otorga, el padre Juan Carlos Molina compartió su visión sobre el presente de la provincia y del país, así como los motivos que lo llevaron a dar el salto hacia la política partidaria. “Durante años le insistí a la gente en que había que involucrarse en política. Un día me dijeron: ahora te toca a vos. Así estoy, convencido de que es momento de dar la pelea por nuestra gente”, afirmó.
Molina, exalumno del Colegio Salesiano de Río Gallegos y con una extensa trayectoria en el trabajo social a través de la Fundación Baldoco, destacó la necesidad de defender los recursos santacruceños, mejorar la educación, enfrentar la problemática de las adicciones y garantizar el trabajo como ejes centrales de su futura labor legislativa.
“Me van a conocer. No nací de un repollo. Soy el mismo que siempre trabajó en medio de los más pobres, el que estuvo en Cañadón Seco, en Calafate, en el Impenetrable chaqueño. Estoy dispuesto a caminar cada barrio, cada pueblo, a escuchar y a poner los temas sobre la mesa”, señaló.
Asimismo, criticó la desafección ciudadana hacia la política y remarcó: “Si es cierto que la política es una mierda, entonces hay que entrar y cambiarla. No podemos quedarnos con los brazos cruzados. La política tiene que volver a ser un espacio de dignidad y alegría”.
El sacerdote confirmó que pidió licencia a la Iglesia Católica para encarar esta etapa, con el respaldo de referentes locales y provinciales, y se prepara para recorrer la provincia en una campaña que —aseguró— no será testimonial. “Voy a pelear parado en una banca y no voy a votar nada que sea perjudicial para Santa Cruz. La política, para mí, es servicio. Y a eso vengo”, concluyó.